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La Iglesia Invencible

Por José M. Viera

Ahora presta atención: tú eres Pedro, y sobre esta roca edificaré mi iglesia, y los poderes del infierno no prevalecerán contra ella. Mateo 16.18, Biblia Castilian

Se cuenta que de un emperador anticristiano al entrar en una ciudad para destruirla, se encontró con un viejo sacerdote, al que le declaró sus intenciones de destruir la iglesia. Aquel viejo sacerdote comenzó a reírse, y le dijo al emperador: "Muchos han tratado de destruir la Iglesia del Señor pero todos han fallado. Ni aún nosotros mismos, con nuestro mal testimonio y comportamiento, jamás la podremos destruir."

Cuando escuché esta historia, mi pensamiento se fue a las palabras de Jesucristo, cuando dijo que "ni los poderes del infierno prevalecerían contra su iglesia". ¡Qué promesa tan conmovedora y tan poderosa.

Generalmente asociamos las palabras de este versículo con los ataques externos que se levantan contra la Iglesia. Sin embargo, las palabras de aquel viejo sacerdote realmente tienen un significado tan especial para nosotros hoy. Sabemos que los ataques contra la Iglesia no necesariamente vienen de afuera todo el tiempo. Muchas veces los peligros y las amenazas contra la Iglesia nacen del mismo interior del pueblo de Dios. Los malos testimonios, los escándalos, las divisiones, y las falsas doctrinas y enseñanzas, son las cosas que realmente ponen en peligro la unidad y la estabilidad del pueblo de Dios. Sin embargo, la promesa de Cristo para Su Iglesia sigue firme. No hay poder humano, y no hay poder infernal que puedan destruir a la Iglesia de Jesucristo, porque ella es la Iglesia invencible.

Habrán tropiezos, fracasos y escándalos, pero Dios es el que le da vida a Su Iglesia y el que la preserva en medio de los tiempos. Nuestro mal comportamiento o falta de testimonio podrá ser una mancha y una espina para los incrédulos, pero ninguno de nosotros podrá destruir la Iglesia invencible de Jesucristo. A Él sea toda la gloria, por los siglos de los siglos. Amén.

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