| Regresar a Artículos |

El Perdón de Dios: Recuperando el lugar que habías perdido.

Basado en la Historia del Hijo Pródigo (Lucas 15)

Por José M. Viera

No hay nada más poderoso, ni más maravilloso que el perdón de Dios. Los seres humanos somos los que presuntamente perdonamos, pero NO olvidamos. Nos determinamos en hacerle ver al ofensor su ofensa y siempre la recordamos; y nos aseguramos que el ofensor nunca olvide lo que él nos hizo. Wow! Así somos nosotros, los humanos imperfectos [que nos creemos perfectos].

Yo le doy gracias a Dios, porque sin merecerlo, siempre me ha perdonado mis numerosas faltas. En Él encuentro total, absoluto e incondicional amor. Su amor me restaura al lugar que antes tenía delante de Su presencia. Y Él me dice: "Hijo mío, no temas; Yo hago de tu vida fragmentada cosas nuevas."

En ningún ser humano tengo el amor y la comprensión que sólo Dios sabe dar. Mi amigo Lector, quiero decirte hoy que NADIE te ama como Dios te ama. Nadie te perdona con el amor y la compasión que sólo Dios sabe manifestar. NUNCA pienses que estás demasiado lejos. Hoy puedes regresar a los brazos de amor y esperanza. Hoy puedes restaurar el lugar de honor que antes tenías en la presencia de Dios. Levanta tu mirada al Cielo; y clama a la misma presencia de Dios. Él no te abandona. Hoy está a tu lado, para amarte y comprenderte; y para devolverle a tu vida el gozo, la paz y el amor. El Señor te dice: Yo, yo soy el que borro tus rebeliones por amor de mí mismo, y no me acordaré de tus pecados. - Isaías 43.25

| Regresar a Artículos | Principio de ésta Página |